Perspectiva

Esta iniciativa quiere promover un imaginario educativo positivo con la diversidad de expresiones de género en la infancia desde una mirada crítica, no binaria y no esencialista del género. Las expresiones de género en la infancia son para nosotr*s un caleidoscopio, un conjunto diverso y cambiante o, como indica la etimología de la propia palabra, una imagen bella. Pensamos que es clave que l*s niñ*s cuenten con espacios en los que poder explorar con libertad su personalidad, su identidad y sus deseos más allá de los estereotipos de género. Por eso proponemos generar espacios de acompañamiento y herramientas en torno a la expresión de género fluida en la infancia desde una perspectiva de género, crítica y flexible.

En los últimos años, ha crecido la visibilidad en los medios de comunicación de la transexualidad infantil. Y a raíz de este fenómeno, ha aumentado también la sensibilidad y la preocupación de muchas familias en relación con las expresiones de género de sus hijos e hijas.

En nuestro imaginario perviven múltiples estereotipos que establecen que un niño que no se identifica con lo masculino o una niña que no se identifica con lo femenino es porque son probablemente gays, lesbianas, bisexuales o trans (LGTB). Sin embargo, bajo nuestro punto de vista, estas actitudes en la infancia no tienen porqué estar relacionadas con una trayectoria vital adulta LGTB. Puede que sí o puede que no, pero con independencia de eso, lo más relevante es que est*s niñ*s desarrollen con libertad su expresión de género y se conviertan en personas adultas seguras de sí mismas con autoestimas positivas.

Pensamos que acompañar a niños con expresiones femeninas y a niñas con expresiones masculinas es un reto que a veces requiere de herramientas y recursos para afrontar las dudas o incluso la hostilidad del entorno y a la vez observamos que actualmente hay muy pocas iniciativas que den respuesta a la inquietud de familias y profesionales que no estén centradas en acompañar en la transición de género en la infancia.

Si ampliamos el foco, nos damos cuenta de que de hecho la problemática es mucho más global: en nuestra sociedad los niños tienen muy poco espacio para elegir no ser masculinos y las niñas para no ser femeninas. Por eso, el eje central de nuestro proyecto tiene que ver con desarrollar una propuesta para tod*s l*s niñ*s y no centrarnos únicamente en aquel*s que expresan de facto expresiones de género diversas.

Es decir que nos interesa también trabajar para que tod*s l*s niñ*s tengan mayor libertad para expresar su género de forma fluida, sin tantos límites debido a las etiquetas de género. Por eso nuestra perspectiva implica también cooperar con familias y profesionales de la educación formal e informal para pensar colectivamente en pedagogías críticas con el esencialismo y el binarismo de género.